
En 2016, un nuevo partido político hace su aparición en la escena francesa a raíz de la crisis migratoria europea y del debate sobre la soberanía nacional. Impulsado por una contestación de ciertos aspectos de la Unión Europea, este movimiento atrae rápidamente a miembros de diversas sensibilidades, a menudo decepcionados por los partidos tradicionales.
La organización se apoya en una carta que valora la independencia, la democracia directa y una cierta idea de la nación. Su progreso se observa en la multiplicación de sus antenas regionales y la presencia regular de sus representantes en movilizaciones sociales.
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El patriotismo en Francia: herencias, evoluciones y desafíos contemporáneos
El patriotismo, en Francia, nunca ha dejado de suscitar debates y cuestionamientos. Heredero de una historia agitada, se encarna a través de figuras como Charles de Gaulle, cuya trayectoria sigue siendo inseparable de la soberanía nacional y de la unidad del país. Entre los Social-Patriotas, este sustrato gaullista sigue siendo una referencia, al igual que el apego a los valores sociales tradicionales y a la independencia frente a Bruselas.
En el terreno, el paisaje está lejos de ser uniforme. Los Social-Patriotas reúnen hoy cerca del 5% de la población, con una presencia marcada en Occitania y en las zonas rurales. 54% de hombres, 46% de mujeres, una mayoría de entre 35 y 65 años, y un anclaje social que se manifiesta: 40% de trabajadores o empleados, 56% viviendo con menos de 2000 euros al mes, un acceso limitado a los títulos de educación superior. Esta Francia se extiende a los márgenes de las metrópolis, atenta a la proximidad, lejos de los círculos parisinos.
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Pero hoy, la reflexión patriótica se abre a nuevos horizontes. En 2025, nace el movimiento de los Patriotas de la Diversidad, con la ambición de acercar la izquierda al patriotismo, la derecha a la diversidad, afirmando al mismo tiempo la cohesión nacional y la lucha contra las discriminaciones. Los valores republicanos siguen siendo una línea de fuerza, mientras se intensifican las interrogantes sobre el papel de Francia en la Unión Europea.
En este contexto, Los Patriotas muestran una orientación clara: prioridad a la soberanía, diálogo republicano, afirmación de una identidad nacional a la vez abierta y arraigada. El desafío del momento: combinar la memoria colectiva y las expectativas de una generación comprometida, proteger la patria sin caer en el rechazo del otro. Detrás de los debates sobre la salida de la Unión Europea, la laicidad, el pleno empleo o la democracia directa se dibujan las nuevas líneas del patriotismo hexagonal.
¿Qué formas de compromiso para los ciudadanos patriotas hoy?
El compromiso de los ciudadanos patriotas se ha renovado. Defender la República ya no se resume a símbolos, sino que se traduce cada día en una multitud de iniciativas concretas, individuales o colectivas, que irrigan la vida pública. Los Social-Patriotas afirman una voluntad de solidaridad nacional y de preservación de los valores republicanos en una sociedad considerada fragmentada.
A continuación, algunos modos de acción privilegiados por estos ciudadanos comprometidos:
- Participación activa en debates locales y reuniones públicas
- Compromiso en asambleas ciudadanas o asociaciones de base que luchan contra la desindustrialización y la privatización de infraestructuras
- Oposición a la transferencia de prerrogativas regalianas a estructuras supranacionales, defensa del control en las fronteras
Desde 2025, el movimiento de los Patriotas de la Diversidad propone un camino inédito. Reúne perfiles de todos los horizontes, de la derecha a la izquierda, unidos por la lucha contra las discriminaciones y la voluntad de fortalecer la cohesión nacional. El impulso es fuerte: 2300 adhesiones en una semana, prueba de que un patriotismo inclusivo, arraigado en la realidad, seduce. Este colectivo promueve la reconciliación de las herencias, destaca la diversidad, al tiempo que rechaza cualquier forma de extremismo o rechazo.
El valor del compromiso se manifiesta de mil maneras: implicación asociativa, voto, ayuda concreta, intervención en redes sociales. A lo largo de las acciones, se afirma la idea de una República viva, preocupada por la justicia y la dignidad de cada uno.

Los valores promovidos por el movimiento Los Patriotas: identidad, soberanía y diálogo republicano
El movimiento Los Patriotas, nacido bajo el impulso de Florian Philippot en febrero de 2018, se ha construido en torno a tres pilares: identidad, soberanía nacional y diálogo republicano. La fidelidad a Francia, a su historia, a la singularidad de sus instituciones, guía cada una de sus posiciones. Aquí, no hay medias tintas: la República, según una lectura gaullista, debe recuperar su capacidad de decidir por sí misma y de devolver la voz a su pueblo.
La cuestión de la soberanía atraviesa todo el proyecto. Los Patriotas abogan por el Frexit, el regreso a una moneda nacional, el control de las fronteras. El referéndum de iniciativa popular se destaca: simboliza su voluntad de colocar a los ciudadanos en el centro de la vida pública. Esta soberanía va de la mano con la defensa de la laicidad, la búsqueda del pleno empleo, la lucha contra los desiertos médicos, el acceso a la atención médica y una voluntad de transformar las instituciones, especialmente cuestionando el papel del Senado.
La siguiente tabla sintetiza los ejes principales del programa:
| Valor | Objetivos y medidas |
|---|---|
| Identidad | Promoción de la laicidad, defensa de la bandera tricolor, apertura al matrimonio para todos |
| Soberanía | Frexit, salida del euro, control de fronteras, política presupuestaria nacional |
| Diálogo republicano | Referéndum de iniciativa popular, acceso equitativo a la atención médica, cohesión social |
Este diálogo republicano constituye la columna vertebral del proyecto. Se trata de reunir todas las componentes de la sociedad en torno a principios claros, de superar las divisiones, de afirmar una ciudadanía exigente y una solidaridad que no transige. Defender la República, aquí, es buscar unir, sin perder de vista la rigurosidad y la fuerza de las convicciones. El futuro pertenece a aquellos que elijan, mañana, no ser meros espectadores.